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Conociendoa

El ahora o nunca para Héctor Lombard

No es cualquier tarea enfrentar el derechazo de Dan Henderson, y es justo eso lo que tendrá que hacer Héctor Lombard en el octágono cuando el par de veteranos se topen en UFC 199 en The Forum de Los Ángeles, California.


La figura de Hector Lombard transpira admiración e intimidación. El cubano carga una esculpida figura musculosa con una mirada seria y penetrante que exige atención dentro y fuera del octágono. Pero lejos de ser una mera figura visualmente llamativa, Lombard carga un aura de ferocidad con una reputación temida dentro de las artes marciales mixtas.

Lombard (34-5-1, 2NC) es un condecorado judoca con un jiu-jitsu brasileño avanzado y un récord de MMA que le hace justicia a su reputación. Pero Lombard ha tenido un paso inconsistente desde que llegó a UFC, y a sus 38 años de edad, es ahora o nunca. Australia, Japón, Corea y Serbia fueron los países que vieron a Lombard crecer en las artes marciales mixtas, haciéndose de esa reputación antes de embarcar a los Estados Unidos.

Y justamente fue en el continente americano donde Lombard estableció su nombre. Antes de llegar a UFC, era considerado uno de los mejores peleadores del mundo, presumiendo algunos campeonatos y un récord de 31-2-1, 1NC. Había un gran revuelto rodeando su aparición sobre el octágono y en 2012, se enfrentó a un discreto Tim Boetsch en UFC 149. El resultado: una derrota aún más discreta por decisión dividida, en la que no apareció el feroz Lombard a hacerle justicia a su reputación y aura. La derrota interrumpió su racha de 25 peleas sin ser derrotado, pero sobretodo, se vio completamente humano y nada intimidante.

Lombard consiguió buenos golpes que tumbaron a Boetsch y unos derribos, pero se veía lento, sin condición adecuada y dubitativo. Algo como eso podríamos resumir su paso en UFC desde ese debut. Pues Lombard ha demostrado en momentos esporádicos con ráfagas ofensivas explosivas y un poderío impresionante lleno de técnica para poner al oponente en el piso a su gusto, pero también ha sido inconstante, en ocasiones titubeando en las peleas y poco activo. Lombard remataría la derrota con un impresionante nocaut sobre Rousimar Palhares y luego perder de nuevo ante Yushin Okami por decisión.

El cubano después conseguiría dos victorias consecutivas, noqueando al ya recorrido y golpeado Nate Marquardt y después una decisión sobre Jake Shields, pero en lo que sería su tercera victoria al hilo sobre Josh Burkman por decisión, Lombard terminaría con un no contest al salir positivo por esteroides anabólicas. Las sospechas se volvieron realidad y las críticas le llovieron. La oportunidad de reivindicarse se daría en un escenario ideal, Australia, país que ha adoptado como su casa, pero caería de manera fulminante ante un complicado Neil Magny quien conseguía un nocaut técnico en el tercer round.

El talento, habilidades, atributos físicos y fortaleza mental han sido factores que han posibilitado una carrera llena de éxitos para Lombard. Pero entre sus inconsistentes apariciones sobre el octágono en los cuatro años que lleva en UFC, el cubano se encuentra en un momento crítico, en el que aún no ha convencido a los fanáticos y a UFC en general que sí es en realidad el mismo peleador dominante que fue reclutado para llegar a la cima de la división mediana y wélter.

A su vez, el tiempo parece que lo ha alanzado. No es fácil cargar con la presión y la tarea de demostrarse en el escenario más grande, y es mucho más complicada aún tener que hacerlo a los 38 años, una edad en la que muchos atletas ya terminan su carrera. Sin embargo, del otro lado de Lombard en UFC 199 estará un gran ejemplo a seguir: Dan Henderson. Henderson es un temido veterano que ha pasado por campeonatos, reconocimientos y múltiples logros a lo largo de su carrera.

Pero sobretodo, demuestra que puede conseguir inesperados resultados aún después de los 40 años. Ciertamente, Henderson ha perdido seis de sus últimos ocho combates, y a sus 45 años, el tiempo definitivamente lo ha alcanzado a él, aunque su H-Bomb, su característico derechazo sigue igual de fulminante que siempre.

En papel, Lombard tiene todo montado a su favor para que pueda salir victorioso sobre un nombre legendario como es el de Dan Henderson en UFC 199, pero la inconsistencia lo ha perseguido en los últimos cuatro años. Es ahora o nunca.