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El trabajo del matchmaker

Los matchmakers son personajes muy importantes dentro del UFC. Una figura misteriosa y que, al estar tras bambalinas, no cuenta con la atención suficiente por parte de los aficionados.

En la actualidad, la empresa cuenta con dos: Sean Shelby y Joe Silva. Sean Shelby se encarga de cuatro divisiones: mosca (125 libras), gallo (135 libras), pluma (145 libras) y ligero (155 libras); por el otro lado, Joe Silva lo hace con las cuatro categorías restantes: welter (170 libras), medio (185 libras), semipesados (205 libras) y pesados (+205 libras).

Ellos son los encargados de seleccionar a los peleadores que serán parte del roster del UFC, así como los que tendrán que salir de la organización. Esto, además de perfilar los duelos con la finalidad de brindar al público, combates explosivos, de mucha calidad, técnica y poder.

Hay algunos enfrentamientos que parecen obvios y que no hay problema alguno en pactarlos; no obstante, hay otros que no son tan sencillos. Por esta razón, los matchmakers deben contar con el poder de la persuasión. Una de sus tareas es la de convencer a los peleadores para aceptar a sus oponentes sin objeción.

Tanto Joe Silva como Sean Shelby conocen las fortalezas y las debilidades de los peleadores de la empresas por lo que se encargan de visualizar diversos escenarios con la finalidad de llegar al mejor panorama para los aficionados. Los rankings oficiales, el récord profesional y los rivales enfrentados, son factores que los matchmakers toman en cuenta para tomar una decisión.

La parte más complicada del trabajo de Joe Silva y Sean Shelby es tener que dejar sin trabajo a los peleadores que ya no lo están haciendo bien en el octágono. En una entrevista para el sitio MMA Junkie, Shelby comenta: “Sabemos que son personas con esposas, hijos y que este es su sueño. Su meta es convertirse en los mejores del mundo en algo… no se trata de ser contratado y quedarse dentro del promedio. Nosotros no estamos buscando eso, buscamos al mejor peleador del mundo en cada categoría”.
 
En numerosas ocasiones, los aficionados se molestan con la empresa porque una “pelea obvia” no sucede; sin embargo, a veces las condiciones no lo permiten. Joe Silva señala: “un peleador tiene al rival perfecto, el cual resulta que tiene otra cosa por delante. La gente quiere saber las razones por las que no se concreta algún combate y, en realidad, esas son. Muchas veces, nosotros lo intentamos, pero simplemente no se puede. Eso sucede todo el tiempo.”

Al ser un deporte de contacto, las lesiones están a la orden del día. Por ello, los matchmakers deben estar preparados por si se presenta alguna eventualidad y tener un plan alternativo para salvar la cartelera y ofrecer un buen espectáculo. “Es una pesadilla cuando esto sucede, pero es algo que no podemos controlar así que hay que tener dos o tres opciones”, dice Sean.

Sin duda, los matchmakers cuentan con un trabajo de ensueño para cualquier amante de las MMA (Artes Marciales Mixtas por sus siglas en inglés), pero también hay que reconocer que para que la “magia” suceda en el octágono se debe estar concentrado todo el tiempo porque cualquier detalle puede ser determinante en la “construcción” de un combate.

¿Te gustaría ser matchmaker? ¡Sígueme @LaChicaKO!