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Erick Montaño: Kung Fu y Rock & Roll

"Perry" considera que todo en su vida debe ser una unidad, por eso el arte y el deporte son la combinación perfecta: “Siempre quise ser diferente. El kung fu y el rock han sido partes muy importantes en mi vida.”

Montaño registra récord de 9-5De niño le gustaba escalar árboles, corría más rápido que los demás y se dio cuenta que el deporte estaba en su sangre. Erick Montaño está por cumplir 30 años y, desde hace más de diez, encontró en el kung fu una forma de manifestarse y de unirse -aún más- a su hermano: Salvador Montaño.

“En la secundaria me gustaba el rock. Me gustaba ser diferente y no seguir a mis compañeros. Me juzgaban por mi apariencia y pensaban que tenía problemas en casa; además, como no me llamaba la atención el futbol decían que era flojo y no me gustaba hacer ejercicio.”
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Un día su hermano Augusto Montano lo invitó a una clase de kung fu y, entonces, comenzó la historia. “Mi cuerpo respondió desde el primer día y con el tiempo me convertí en el mejor.” Esta disciplina también le fue funcional para la vida diaria. “En el barrio uno tenía que saber cómo defenderse. En la calle siempre me pegaban así que el kung fu me ayudó a ganar confianza y carácter.”

Erick es un año menor que su hermano "Dodger", por lo que las travesuras siempre las realizaron juntos. “Mis papásErick nunca nos separaron. Nos vestían iguales, juntaban nuestras fiestas de cumpleaños, compartíamos todo; crecimos de la mano. Los conflictos entre mis padres nos unieron más porque yo lo veía como un refugio.”

Es apasionado del punk y del rock. La onda “underground” que mueve su mundo fue alimentada por sus hermanos mayores. “Presumía con mis amigos todo lo que mis hermanos hacían. Mi papá era policía así que chocaba con ellos, pero nunca importó. Me uní a ellos: hacíamos graffitis y escapábamos de la autoridad.”
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Las MMA le trajeron disciplina a su vida. Viajó a Miami para formar parte del programa de desarrollo latino entre el American Top Team y UFC. “Más que nunca tenía que creer en que soy un campeón y que por algo me habían elegido para estar ahí. ¡No me regalaron nada, me la gané y eso es lo que marca la diferencia!”

El consejo de “Dodger” fue uno de los más importantes: “A partir de este momento todo es guerra y un guerrero tiene cuatro características: ojos bien abiertos, miedo, respeto y absoluta confianza en sí mismo. ¡Así es como he tratado de actuar!”