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Conociendoa

Jessica Aguilar: La Mexicana que Sonrió y Creyó

Tras una niñez marcada por la pérdida de su padre, Jessica Aguilar encontró en las Artes Marciales Mixtas el oasis en su vida para aplicar su filosofía de vida.

Jessica Aguilar es la viva historia del “sueño americano”. Cuando apenas tenía tres años de edad, la mexicana nacida en Poza Rica, Veracruz, viajó junto a sus padres, quienes decidieron buscar una mejor vida en Estados Unidos, sin nada más que sueños y esperanzas.

“Mi papá era de San Luis Potosí y mi mamá de Veracruz, siempre quisieron una vida mejor, mi mamá quería darnos otra vida diferente a la que ellos tuvieron, en la milpa, en el campo y desde los tres años nos movimos a Houston, allí es donde crecí con mis dos hermanos, soy la más chica de los tres y como niña normal era la princesa de la casa, pero tenía dos hermanos con los que siempre quería jugar, mi mamá me decía machetona, porque quería estar con ellos”, explicó Jessica.

Sin embargo los golpes en la vida de JAG, como le gusta que le digan, llegaron muy pronto. Cuando tenía seis años falleció su papá, marcando la historia de todos en la familia.

“Yo era la niña de papi, pero a los seis años mi papá falleció"

"Mi mamá se quedó viuda a los 36 años y tuvo que enseñarse a trabajar, manejar, hablar inglés y ella es quien me enseñó a luchar y a no vencerme, tenía dos o tres trabajos para sacarnos adelante a mis hermanos y a mí”, comentó.

Una década después de la partida de su padre, Jessica junto a su mamá y su otro hermano sufrieron otro golpe devastador.

“Diez años después de que mi papá falleció, mi hermano también murió enAguilar cuenta una victoria sobre <a href='../fighter/Carla-Esparza'>Carla Esparza</a> un accidente de coche en Monterrey a los 24 años, así que tuve que ver a mi mamá sufrir de nuevo y fue lo más difícil, fue cuando me dije: un día voy a sacar de trabajar a mi mamá”.

Así, la gladiadora mexicana empezó a buscar su propio camino, primero intentó hacer carrera como actriz, aunque la paga era poca, después se convirtió en oficial de una correccional juvenil, ahí recibió un curso de defensa personal que despertó su gusto en ella por los deportes de contacto.

Posteriormente a los 25 años empezó a practicar el box y un año más tarde llegó al American Top Team, su actual casa en la que se ha preparado para todas sus peleas.

“Ahí he estado desde 2006, he viajado a todo el mundo, este deporte me ha cambiado la vida y estoy muy orgullosa de poder representar nuestra bandera en todo el mundo. Mis entrenadores me decían que tenía ese algo para ser luchadora y entonces me decidí a ser la mejor del mundo”, recordó.

Para Aguilar, su llegada a UFC es el punto más importante de su vida profesional. “Aquí estoy, en lo más alto, en la promoción más grande del mundo, estoy muy agradecida por la oportunidad que me da UFC de seguir viviendo mi sueño, que tiene ya casi 10 años”, manifestó.

A pesar de todos los reveses que la vida le ha dado, Jessica tiene una filosofía clara de vida: sonreír y creer.

“Mi mamá me ha inspirado para todo, ella es mi héroe, una de las cosas que me ha enseñado es a nunca vencerme, además ella siempre está sonriendo, quizás por dentro no tanto por haber perdido a su esposo y a su hijo, pero siempre que alguien se acerca sonríe y de ahí salió mi idea de sonreír y creer”.

Así, Jessica le sonríe a la vida y cree firmemente que el sábado 1 de agosto en UFC 190 saldrá con la mano en alto frente a Claudia GadelhaVea UFC 190 en vivo por Pay Per View