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Marco Olano: Tatuajes y Aviones

Fuera del octágono el buen humor es su característica principal, dentro de él, sus puños. Esto dice Marco Olano: “No quiero ser uno más de los que llegó y quedar en el olvido. ¡Quiero ser campeón!”


El apodo de “Knockout” se queda corto para Marco Olano. El 100% de sus peleas como profesional las ha ganado gracias al poder de sus puños. Sin embargo, no siempre tuvo consciencia de la fuerza de sus manos.

“Todas las personas con las que entrenaba me decían que tiraba muy fuerte y que necesitaban protectores más grandes. Saber que tengo ese poder me inspira a acabar rápidamente con mis rivales. ¡Pego tan fuerte que siento que mis manos se van a romper!”

Es amante de los tatuajes y tiene más de 23. “¡Ya hasta perdí la cuenta!”, bromea. “El primero fue un águila pequeña en el brazo, aunque después la tapé con un avión. Los más dolorosos han sido los de la espalda: una frase larga y cinco imágenes grandes. No tengo algún favorito porque lo que me gusta es el conjunto de todos.”

A sus 22 años de edad, lo que más disfruta hacer es entrenar. Antes de dedicar su vida a las artes marciales mixtas, Marco estudiaba para ser piloto aviador y, aunque le gustaría graduarse, por ahora prefiere enfocarse en su carrera deportiva.
Video>>>Conozca la ficha técnica de Marco Olano

“Estoy joven y estoy aprendiendo mucho. Creo que, al menos ahora, no es el momento adecuado para terminar con mis estudios como piloto. Lo puse en una balanza y las MMA son mi vida. ¡No es un sacrificio porque me levanto todas las mañanas con la motivación de ser el mejor!”

Disfruta de los días de playa y piscina con los amigos. También le gusta pescar con arpones y redes. El ceviche peruano está dentro de sus platillos preferidos, pero los postres son su debilidad. “¡No puedo pasar un día sin comer dulces!”

Desde pequeño estuvo apegado a los deportes: practicó natación, karate y judo, y sentía gran atracción por el boxeo. “Tengo tres ídolos: Chuck Liddell -porque siempre buscaba pelear de pie, noqueaba a sus rivales y era el campeón-; Vitor Belfort -por su estilo explosivo- y Georges St-Pierre -¡un genio para pelear!-.”

Marco tiene un objetivo claro: “No quiero ser uno más de los que llegó y quedar en el olvido. ¡Quiero ser campeón!”