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Nate Marquardt, a la espera del cinturón

Por Emiliano Cándido - Un peleador de 30 años y 42 peleas sobre su espalda tiene lo suficiente como para aguantar la presión que se genera sobre él. Hoy esa presión se llama oportunidad titular y eso es lo que busca Nate Marquardt cuando se enfrente el próximo sábado 6 de febrero con Chael Sonnen en el combate co estelar del UFC 109.

 

Desde el octágono, por Emiliano Cándido

Un peleador de 30 años y 42 peleas sobre su espalda tiene lo suficiente como para aguantar la presión que se genera sobre él. Hoy esa presión se llama oportunidad titular y eso es lo que busca Nate Marquardt cuando se enfrente el próximo sábado 6 de febrero con Chael Sonnen en el combate co estelar del UFC 109.

Si bien ya tuvo esa posibilidad de ir por el cinturón de campeón, su nivel no era el mismo. Su estilo era muy diferente al que actualmente pasea por el octágono y, sobre todas las cosas, la categoría de sus rivales y de sus triunfos era notoriamente inferior.

Cuatro victorias consecutivas (tres de ellas por decisión) le habían dado la chance de enfrentar al brasileño Anderson Silva quien lo despachó en 4 minutos y 50 segundos dando claras muestras de su superioridad en aquel momento.

Dos años y medio después la forma de ver al cinturón es otra. Cuatro éxitos en las últimas cinco veces que entró al octágono, destacando que contra Thales Leites perdió injustamente ya que se le descontaron dos puntos por faltas accidentales y dudosas.

La lista de víctimas comienza con Jeremy Horn, sigue con Martin Kampmann, pasa por Wilson Gouveia y se detiene en Demian Maia. Todos ellos derrotados antes del límite y con un estilo cada vez más agresivo y contundente.

El rival de turno es Chael Sonnen, un aguerrido wrestler que viene de la victoria más importante de su carrera ante Yushin Okami. Pero nada le importa a Marquardt que sólo quiere esa revancha ante el campeón que espera desde hace tanto tiempo.

“Creo que es un peleador muy duro. Tiene una muy buena base de wrestling, además parece ser un buen muchacho. No creo que tenga las armas suficientes para superarme porque he mejorado mucho desde hace un tiempo. Me enteré que Chael comenzó una carrera como político así que lo venceré así puede fijar sus metes allí. Les puedo asegurar que si esto pasa siempre tendrá mi voto”, comenta muy seguro de sí mismo.

De conseguir el triunfo ya nadie podrá quitarle la oportunidad de medirse ante el ganador de Anderson Silva y Vitor Belfort (combate que se llevará a cabo en el UFC 112, el 10 de abril, cuando UFC pise por primera vez las tierras de Abu Dhabi).

“Hace mucho tiempo que estoy esperando una segunda oportunidad con Anderson Silva. A pesar de eso creo que será como si nunca hubiéramos peleado anteriormente. Al nuevo Nate Marquardt no se ha enfrentado nunca”, relata confiando en que Silva seguirá siendo campeón.

También recuerda el combate del 7 de julio de 2007, en el UFC 73, y lo compara con lo que puede hacer ahora.

“Aquella vez me basaba mucho en mi wrestling y me sentía bastante perdido intercambiando golpes. Hoy soy totalmente diferente. Me puedo quedar de pie con él sin ningún problema y le puedo ganar”, explica.

Este nuevo Nate Marquardt al que se refiere tan asiduamente ha tenido una gran evolución con el correr del tiempo y lo explica de la siguiente manera.

“Poco a poco dejé de ser un wrestler y me transformé en un artista marcial mixto. Estoy preparado para terminar con el combate en cualquier lugar que se desarrolle. Debo reconocer que no hay nada mejor que golpear a tu oponente en el rostro, pero si tengo la posibilidad de someterlo no queden dudas que lo haré”, expresa.

Este proceso en el que fue cambiando la manera de enfrentar a sus oponentes tiene que ver con su formación bajo la tutela de uno de los mejores entrenadores que ha dado el deporte en los últimos tiempos: Greg Jackson.

“Él es la cabeza visible de un gran cuerpo de entrenamiento. Formó un equipo de trabajo sencillamente espectacular y el nivel de los peleadores es increíble. Georges St. Pierre, Rashad Evans, Keith Jardine, siempre es estupendo trabajar con gente así. También quiero reconocer a los otros entrenadores: Trevor Wittman, Loren Landow y Leister Bowling, nunca podría haber llegado a donde estoy sin ellos”, dice el oriundo de Colorado.

Aprovechando su cercanía con Georges St. Pierre se lo consulta acerca del combate que tendrá este último frente a Dan Hardy en UFC 111 (recordemos que será transmitido por señal de PPV 100% en idioma español).

“Me parece que Georges está en un nivel completamente distinto al de Hardy y al de la mayoría de todos los welter del mundo. Es el mejor de su categoría y lo demuestra pelea tras pelea. Dan es un duro rival que viene con una buena racha de victorias, pero no llega a ser más que un decente peleador de segundo nivel. Mientras que GSP es el mejor de todos”, declara confiado en su compañero y amigo.

Y para finalizar le deja una palabras de agradecimiento a los fanáticos.

“Espero que sigan alentando a todos los que nos animamos a entrar en el octágono. Espero que les saque una sonrisa porque, a fin de cuentas, sin ustedes ni yo ni todos los que peleamos podríamos cumplir nuestros sueños”, concluye Marquardt.

Queda poco tiempo y las especulaciones terminarán. En los papeles, este nuevo Nate Marquardt es una amenaza para cualquier rival en los pesos medios. Su frialdad a la hora de encarar los combates y tomar decisiones dentro del octágono lo han transformado en un verdadero problema.

Las cartas están sobre la mesa. Nate Marquardt peleará con Chael Sonnen con una sola imagen entre ceja y ceja: El cinturón de campeón. Quiere que sea Anderson Silva, pero no le teme a Vitor Belfort. Los que deberán empezar a cuidarse son estos dos brasileños ya que, sea quien sea el poseedor del título, un “viejo-nuevo” contendiente apareció y no parece tener ganas de quedarse con las manos vacías.