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Rashad fue mucho para Rampage

Por Emiliano Cándido

Rashad Evans venció por decisión unánime a Quinton “Rampage” Jackson en la pelea central del UFC 114 disputada el sábado por la noche en un colmado MGM Grand Garden Arena de Las Vegas. La pelea co estelar fue para el inglés Michael Bisping que le ganó por la misma vía a Dan Miller.

Por Emiliano Cándido

Rashad Evans venció por decisión unánime a Quinton “Rampage” Jackson en la pelea central del UFC 114 disputada el sábado por la noche en un colmado MGM Grand Garden Arena de Las Vegas. La pelea co estelar fue para el inglés Michael Bisping que le ganó por la misma vía a Dan Miller.

Todo el mundo de las artes marciales mixtas se desvelaba por ver el combate entre Evans y Jackson. Mucho habían hablado y ya era hora de ponerle punto final a una disputa que se viene dando desde hace más de un año.

Cuando Herb Dean, el árbitro de la pelea, les dio rienda suelta, ambos salieron por todo en busca de noquear a su oponente. El primer golpe de Evans (20-1-1) dio de lleno en la mandíbula de su rival y, con sólo 20 segundos transcurridos, ya estaba corriendo tras él para terminar con su faena.

A pesar de eso, Rampage (30-8) se repuso y comenzó a dar batalla, pero la explosividad de su oponente era mucha y ahí se notaba la diferencia, ya que Rashad conseguía buenos movimientos y derribaba con más facilidad de los que muchos habían pensado.

El segundo asalto fue de la misma tónica, Evans con el control de las acciones contra las rejas utilizando un muy buen boxeo “sucio” para que Quinton no pueda hacer nada más que frustrarse hasta cometer un error.

Eso no sucedió, en la tercera vuelta Rampage salió con todo y un derechazo dio de lleno en la sien de su rival que se desparramó por el piso, apenas defendiéndose y aprovechando la pobre condición física de Jackson, Evans pudo escapar del asedio y tomar un respiro. El suficiente para conseguir otro derribo y lanzar un feroz ataque con un golpeo al ras del piso increíble que inclinó la balanza a su favor nuevamente.

Los 15 minutos finalizaron y ya no había más nada que objetar. Rashad Evans había sido superior y eso lo demostraron las tarjetas de los jueces que lo vieron ganador en forma unánime. ¿El próximo paso de “Suga”? Mauricio “Shogun” Rua por el cinturón de campeón de los pesos semipesados (logro que ya obtuvo en diciembre de 2008 cuando noqueó a Forrest Griffin, pero que no pudo defender y perdió meses después frente a Lyoto Machida).

La pelea co estelar de la velada vio el planteo inteligente de Michael Bisping para llevarse un triunfo muy claro sobre Dan Miller que, si bien lo intentó, poco pudo hacer ante el mejor boxeo de su rival.

Desde un principio Bisping (20-3) demostró que quería una pelea rápida en la que su jab de izquierda le abriría caminos para conectar su directo de derecha. Muchas veces lo hizo, pero nunca con la contundencia necesaria como para finalizar a un Miller (11-4, 1 NC) que por más que lo intentaba termina cayendo ante la velocidad y el juego de pies de su oponente.

El inglés supo evitar todos los derribos que proponía su rival, a excepción de uno a falta de pocos minutos para que termine la pelea. Cayeron al piso y Dan se lanzó con todo por la finalización, pero no pudo debido a que Michael se levantó con velocidad. La decisión fue clara a favor de Bisping que necesitaba un triunfo para recuperar confianza. ¿Su próximo rival? Patrick Cote no sería mala opción, pero veremos que deciden.

En los pesos pesados Mike Russow dio una de las sorpresas de la noche y una de las victorias que quedan grabadas en la retina de los espectadores cuando noqueó de forma espectacular a Todd Duffee a los 2:35 de la tercera vuelta tras ser dominado durante todo el combate.

Russow (13-1, 1 NC) salió muy defensivo y solo se dedicaba a esquivar los golpes de su rival sin siquiera esbozar un pequeño ataque. Los minutos pasaban y Duffee (6-1) seguía con el completo control de las acciones a base de jabs, ascendentes y golpes al cuerpo.

La pelea siguió igual hasta el tercer asalto. Allí se cruzaron en un intercambio de golpes y Mike conectó un terrible derechazo que dejó a Todd desparramado en el suelo sin nada qué hacer. Una de las victorias menos esperadas de los últimos tiempos y más sorpresivas.

En los pesos semipesados Antonio Rogerio “Minotoro” Nogueira tuvo que sufrir más de la cuenta para vencer por decisión dividida a Jason Brilz en un combata muy cerrado en el que, por lo demostrado por los abucheos del público, no todos pensaron lo mismo que los jueces.

Nogueira (19-3) se vio sorprendido por el gran inicio de su rival. A puro derribo y con buenas contras Brilz (18-3-1) molestaba a un brasileño que no se sintió cómodo en ningún momento de la pelea.

Los pasajes claves sucedieron en el segundo asalto. Jason consiguió tres guillotinas muy cerradas de las que Minotoro sólo escapó por ser uno de los mejores practicantes de Jiu Jitsu brasileño que hay en la división. Tras esos momentos fatídicos, la resistencia física de Brilz se hizo pedazos y Rogerio pudo dominar la tercera vuelta.

Siendo los primeros 5 minutos los más cerrados sólo quedaba ver que habían decidido los jueces. A pesar de que el público estaba volcado plenamente con el local, el ganador fue Nogueira que ahora tendrá que demostrar que no fue una mala elección la de los jueces en su próximo combate.

La primera pelea televisada de la noche fue otra de las grandes sorpresas. John Hathaway venció por decisión unánime a Diego Sánchez y frustró su regreso a peso welter tras haber peleado en la división de los livianos el año pasado.

Hathaway (14-0) mostró una gran defensa para los derribos pero, sobre todo, dio una clase de directos y jabs que pusieron muy nervioso a Sánchez (23-4) que nada podía hacer ante el ritmo lento propuesto por el joven británico.

Lo mejor del combate se vio en los primeros 5 minutos. En ese período la pelea era favorable para Diego, pero de la nada el inglés sacó un rodillazo de libro que dio de lleno en la mandíbula de su oponente que cayó al piso y apenas pudo defenderse para que el referí no detenga las acciones.

En los siguientes asaltos fue todo bastante normal y con la misma lógica. Hathaway controló la pelea y Sánchez vio que poco a poco el triunfo se iba de sus manos. Los jueces no se equivocaron y dieron ganador al peleador de 22 años que cada vez se afianza más como uno de los que más futuro tiene en las 170 lbs.

El coreano Dong Hyun Kim venció también por decisión unánime al ganador de TUF 7, Amir Sadollah. Kim (13-0-1, 1 NC) decidió que no quería pasar problemas y se encargó de derribar y controlar en el piso a un Sadollah (4-2) que deberá mejorar mucho en esa faceta si quiere seguir progresando.

El mexicano Efraín Escudero también le ganó por decisión de los jueces a Dan Lauzon. Escudero (14-1) mostró un gran movimiento intercambiando golpes y un muy buen trabajo contra las rejas ante un Lauzon (12-4) que se vio completamente superado y, a pesar de intentarlo, poco pudo hacer.

Siguiendo en la división de los pesos livianos, Melvin Guillard le ganó por nocaut técnico a Waylon Lowe. Guillard (43-9-3, 1 NC) presentó una defensa de derribos muy activa plagada de golpes cortos. A pesar de eso, Lowe (8-3) siguió con su idea de llevarlo al piso pero no contó con un tremendo rodillazo de Melvin. Viendo que el daño estaba hecho se lanzó sobre su rival y el árbitro declaró el fin del combate cuando iban 3:28 del primer asalto.

En la división de los semipesados, el francés Cyrille Diabate debutó con un triunfo sobre Luiz Cane por nocaut técnico a los 2:13 de la primera vuelta. Tras sufrir un duro golpe en el inicio, Diabate (17-6-3) pudo recomponerse y conectar un directo de derecha que dejó en el piso a Cane (11-3-1) quién, cuando intentaba levantarse, vio que sus esperanzas se esfumaban ya que el referí había detenido el combate.

En las 155 lbs. Aaron Riley (29-12-1) le ganó por decisión unánime a Joe Brammer (7-2-1) y en los medios Ryan Jensen (16-5) consiguió la única sumisión de la noche (guillotina) para vencer a Jesse Forbes (13-6) al minuto y 6 segundos de comenzado el combate.

Una noche llena de grandes combates y todos muy parejos. Rashad planteó una pelea similar que en su última visita al octágono con Thiago Silva y también tuvo problemas parecidos: dominó como quiso al principio y luego escapó de la derrota por las deficiencias de sus rivales para finalizarlo.

Bisping retomó el sendero del triunfo, Russow y Hathaway sorprendieron a la mayoría que esperaba triunfos de sus rivales y Minotoro Nogueira tuvo que transpirar mucho para deshacerse de Jason Brilz.

Ahora queda esperar hasta el 12 de junio cuando sea tiempo del UFC 115. Las luces del estadio se apagan, el octágono se va hacia Canadá. La posta la dejaron Jackson y Evans, ahora la toman Chuck Liddell y Rich Franklin, otro duelo para no perderse.