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UFC 191: Frank Mir Sin Descanso

Frank Mir ha estado en UFC por casi 14 años, y ahora está a un paso de convertirse en contendiente nuevamente el próximo 5 de septiembre en UFC 191 cuando enfrente a Andrei Arlovski en el MGM Grand Garden Arena.


Para muchos, es difícil recordar las tempranas épocas de Mir en UFC, debutando dentro del octágono cuando tenía 22 años y en su tercera pelea profesional. Era UFC 34, hace casi 14 años cuando el 2 de noviembre de 2001 sometió a su rival en 65 segundos con una barra de brazo. Sería la antesala de una explosiva carrera de un joven que representaba una nueva generación de artistas marciales. Tan sólo tres años después, Mir sostenía el cinturón de peso completo en sus manos, sellando su nombre como campeon de UFC. Ha tenido altibajos fuertes en los siguientes años, con el declive más duro empezando en 2012, perdiendo cuatro peleas al hilo, pasando dos años sin conocer la victoria, y ocasionando a muchos comentar que debía retirarse antes de hacerse más daño sufriendo golpes. El 2015 fue un año de resurgimiento, Mir ganó regresó a la victoria con dos nocauts consecutivos y ahora ante Andrei Arlovski se juega un probable boleto a convertirse en el siguiente retador del cinturón.

Mir, de descendencia cubana, ha tenido etapas variadas a lo largo de sus años en MMA. En la memoria reciente, tal vez desde la perspectiva de una generación relativamente nueva de aficionados y seguidores del deporte, Mir es esa figura que que con una barra de rodilla sobrevivió el ataque frenético a ras de lona de Brock Lesnar, antes de ganar el cinturón interino cuando noqueó sorpresivamente a Antonio Rodrigo Nogueira. Después caería golpeado ante el mismo Lesnar, pero Mir se mantendría entre los mejores, venciendo a figuras como Mirko “Cro Cop” Filipovic, Roy Nelson y rompiéndole el brazo a “Minotauro” Nogueira para vencerlo otra vez.

Pero ese éxito sería el previo a lo que parecía su declive. Llegaría a enfrentar a Junior dos Santos, en el mejor momento del brasileño, y Mir terminaría noqueado en el segundo round. Sería el inicio de su racha más dura, cayendo después ante Daniel Cormier por decisión, noqueado de nuevo contra Josh Barnett, y luego sufriendo otra decisión en su contra ante Alistair Overeem.

Los que han seguido el MMA y UFC desde sus etapas tempranas, saben que Mir ha sido un pilar importante para la promotora, y para los aficionados, ser testigos de la racha de derrotas que ponía en evidencia un desgastado Mir era difícil de ver. Una figura querida en la comunidad pasaba por esa etapa de negación, de persistencia, y entendíamos su naturaleza de guerrero, pero queríamos verlo con bien, no decaído en derrota.

El 2015, sin embargo, representó el resurgimiento de Mir. Entre la reaparición de Robbie Lawler que regresaba a UFC como nunca, conquistando el cinturón de peso wélter, la paciente conquista de Fabricio Werdum de los pesos completos a sus 38 años, un par de victorias de Dan Henderson, y la racha de victorias de otro colega y su próximo rival, Andrei Arlovski, Frank Mir se reencontró con la victoria, con su pegada y con su confianza. Había descansado un año, tiempo en el que dice haberse recuperado de lesiones persistentes y su tranquilidad, cuando Mir pisó de nuevo el octágono ante Antonio “Big Foot” Silva. Mir noquearía en menos de dos minutos. Después ante Todd Duffee, noquearía en 73 segundos, y de pronto el veterano se sacudía sus derrotas con dos contundentes victorias.

Ahora Mir quiere dar otro paso más, regresar a sus glorias pasadas, convertirse en contendiente y por qué no, en campeón. Tiene los ejemplos a su alrededor de que no es imposible, tiene una motivación renovada, una confianza reestablecida y un cuerpo y una mente sana. Mir enfrentará a Arlovski para seguir firme en un camino que ha elegido y mantenido con la cabeza en alto, con todos sus altibajos, y con el mismo objetivo de siempre: el cinturón de campeonato.