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Overeem buscando una última parada del tren

El próximo 13 de diciembre, la cartelera del UFC Fight Night Dos Santos vs Miocic, nos encontramos con otro combate en la división pesada entre Alistair Overeem (37-14) y Stefan Struve (29-6), dos gigantes que engalanan un evento de mucha calidad en Phoenix, Arizona.

Overeem anda buscando su brújula en el UFC y está en un momento en que necesita vencer sí o sí. Tras su llegada de Strikeforce, el peleador holandés tiene marca de 2-3 y ha quedado a deber, sobre todo porque cuando demolió a Brock Lesnar en su debut, muchos pensaban que su siguiente paso era la corona de los pesados.

Sin embargo, lesiones, una suspensión por parte de la Comisión Atlética del Estado de Nevada y derrotas por nocaut han puesto a Alistair en una posición en que necesita salir victorioso ante Struve de cualquier manera. Aquí no hay mañana ni segundas oportunidades. Overeen tiene que vencer sí o sí.
Dos gigantes pesos pesados se enfrentan. Conozca que hay en la pelea entre Overeem y Struve

52 peleas como profesional, 15 KOs, 19 sumisionesY es que no solo ha caído en tres ocasiones, sino que lo han noqueado de manera contundente. Primero con Antonio Silva, a quien dominó por dos asaltos, antes de que el brasileño revirtiera la suerte y lo apabullara en el último round. También vino otro fracaso ante Travis Browne, a quien casi tuvo noqueado, pero la historia se repitió y cayó con una patada frontal que lo dejó tirado en la lona en el mismo primer asalto.

Tras un triunfo gris sobre Frank Mir, en febrero de este año, vino otro nocaut, también en el mismo primer round, de manos de Ben Rothwell, quien no tuvo piedad de él, golpeándolo con la dureza de sus puños.

Esta cita del 13 de diciembre es más que decisiva para él, puesEx-campeón de peso pesado de Strikeforce puede que esté en juego su permanencia en el UFC. Y es así, no solo porque no gana, sino por la manera en que lo han derrotado esas tres veces. Noqueado y humillado.

Si a todo lo anterior le sumas que las expectativas con él eran inmensas porque se esperaba que fuera contendiente desde el mismo momento en que puso un pie en el octágono. Pero la realidad ha sido otra. Ha sido una de fracasos y globos desinflados. Por eso es que él sabe que ante Struve solo le sirve un triunfo. De hecho, solo le sirve una victoria convincente ante un rival que ha estado fuera de acción desde marzo del año pasado a causa de un problema en el corazón.

Si Overeem no triunfa con todas estas condiciones, entonces podemos empezar a pensar ya en una despedida. Lo peor de todo es que calidad tiene de sobra, pero cuando no es una cosa, es la otra. Si no es una lesión, es una suspensión, o que se cansa en la medida en que avanza el combate. Siempre es algo.

Entonces, repito, la única salida que tiene esa noche del 13 de diciembre es salir con la mano en alto. Desde que llegó al UFC, nos hemos quedado esperando al campeón de Strikeforce y a aquel peleador que se lucía en PRIDE. Aquel que te aniquilaba con manos y piernas. Ese, no ha llegado a un octágono.

Ya veremos si se aparece ante Struve, en la que puede ser su última parada del tren.

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